Elaine_xl00
Poeta recién llegado
Éramos dos almas, unidas en amistad sincera,
compartiendo sueños, risas y una vida entera.
Pero llegó el día, el momento sombrío,
donde la traición quebró lo que creíamos inquebrantable y mío.
Por un hombre, dejaste nuestra hermandad atrás,
cambiando lealtad por promesas y un disfraz.
El dolor se instaló, hondo en mi pecho,
tu amistad vendida, por un amor tan estrecho.
Las confidencias se volvieron cuchillos afilados,
tus palabras, ahora vacías, en ecos desolados.
La decepción me abrazó, fría y constante,
mi corazón herido, en un lamento implorante.
Vi en tus ojos la sombra de la traición,
una herida profunda, que quebró mi razón.
La confianza rota, un cristal en mil pedazos,
donde solía haber amor, ahora sólo lazos falsos.
Nos alejamos, sin mirarnos atrás,
dos extrañas, en un campo de ruinas y paz.
Los recuerdos son ahora un espejo roto,
reflejando un pasado, que duele como un voto.
La amistad, un tesoro que ya no compartimos,
se perdió en la niebla de lo que fuimos.
El amor que buscaste, un fuego fugaz,
mientras la amistad se desvaneció, sin compás.
Y así terminamos, cada una en su camino,
dos corazones rotos, en un destino mezquino.
El dolor de la traición, una cicatriz eterna,
en la historia de dos amigas, que el amor condena.
compartiendo sueños, risas y una vida entera.
Pero llegó el día, el momento sombrío,
donde la traición quebró lo que creíamos inquebrantable y mío.
Por un hombre, dejaste nuestra hermandad atrás,
cambiando lealtad por promesas y un disfraz.
El dolor se instaló, hondo en mi pecho,
tu amistad vendida, por un amor tan estrecho.
Las confidencias se volvieron cuchillos afilados,
tus palabras, ahora vacías, en ecos desolados.
La decepción me abrazó, fría y constante,
mi corazón herido, en un lamento implorante.
Vi en tus ojos la sombra de la traición,
una herida profunda, que quebró mi razón.
La confianza rota, un cristal en mil pedazos,
donde solía haber amor, ahora sólo lazos falsos.
Nos alejamos, sin mirarnos atrás,
dos extrañas, en un campo de ruinas y paz.
Los recuerdos son ahora un espejo roto,
reflejando un pasado, que duele como un voto.
La amistad, un tesoro que ya no compartimos,
se perdió en la niebla de lo que fuimos.
El amor que buscaste, un fuego fugaz,
mientras la amistad se desvaneció, sin compás.
Y así terminamos, cada una en su camino,
dos corazones rotos, en un destino mezquino.
El dolor de la traición, una cicatriz eterna,
en la historia de dos amigas, que el amor condena.