El Poeta del Asfalto
Poeta adicto al portal
Institutos de menores...
Cada pibe tiene ojos.
Y cuando los abren por vez primera,
Nace un sueño.
Aquí dentro los apilan.
Primero el nombre,
Luego el apellido,
Pegadita la condena
Allí olvidados,
algunos mueren de pena.
Esto es verdad.
Aves sin libertad.
Condenados sin condena judicial.
Condenados a vegetar lejos de los que te quieren.
Sueños de un pájaro herido,
Tan lejos del cielo...
Triste condena y a la vez oportunidad,
Estrella que el destino te ha puesto en las manos,
La de a pesar de todo,
Entre puertas que se cierran,
tener oportunidad de ser bueno.
Sin novedad en el frente esta tarde.
Sueños de un pájaro que herido,
por no saber otra cosa
canta sentimientos.
Noches que empañan estrellas.
La del destino es la última sonrisa que recuerdo
riéndose de la inocencia.
Allá lejos,
y hace tiempo.
El Poeta del Asfalto
(Dedicado a todos los pibes privados de su libertad simplemente por haber sido abandonados, o porque sus familias (si existen) no pueden mantenerlos por razones diversas, y son confinados por el estado en institutos de menores, verdaderos campos de concentración del siglo XXI.
Alguna vez tendremos que asumir que adentro de cada uno de ustedes hay un corazón que late.
También a todos los que adoptaron o piensan en adoptar un pibe.
Gracias en nombre de los que nadie escucha.)
Cada pibe tiene ojos.
Y cuando los abren por vez primera,
Nace un sueño.
Aquí dentro los apilan.
Primero el nombre,
Luego el apellido,
Pegadita la condena
Allí olvidados,
algunos mueren de pena.
Esto es verdad.
Aves sin libertad.
Condenados sin condena judicial.
Condenados a vegetar lejos de los que te quieren.
Sueños de un pájaro herido,
Tan lejos del cielo...
Triste condena y a la vez oportunidad,
Estrella que el destino te ha puesto en las manos,
La de a pesar de todo,
Entre puertas que se cierran,
tener oportunidad de ser bueno.
Sin novedad en el frente esta tarde.
Sueños de un pájaro que herido,
por no saber otra cosa
canta sentimientos.
Noches que empañan estrellas.
La del destino es la última sonrisa que recuerdo
riéndose de la inocencia.
Allá lejos,
y hace tiempo.
El Poeta del Asfalto
(Dedicado a todos los pibes privados de su libertad simplemente por haber sido abandonados, o porque sus familias (si existen) no pueden mantenerlos por razones diversas, y son confinados por el estado en institutos de menores, verdaderos campos de concentración del siglo XXI.
Alguna vez tendremos que asumir que adentro de cada uno de ustedes hay un corazón que late.
También a todos los que adoptaron o piensan en adoptar un pibe.
Gracias en nombre de los que nadie escucha.)