José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy contigo
bebiendo del manantial de sonrisa,
de los labios furtivos,
que desean besar milímetro a milímetro
la pasión de mi amanecer.
Sueño con la imaginación de tus deseos,
los trae el viento despeinando tu vestido
en la soledad de mi playa amanecida,
prendido del corazón de tu maremoto
mientras tejo con dulzura
un hermoso romance entre tus raíces.
Amor difuso, surgiendo de la nada,
golpeo el lecho donde desnudaste mi soledad
aprendiendo la praxis del pecado
ascendiendo por la acequia de la lujuria
derrumbando la catedral donde muere el deseo.
Te amo dándote todo lo que la noche necesita
dormido entre luces famélicas
a media dormida de tu vendaval
refugio de amor.
En tu camino devorando el tiempo
emigrando hasta los sonidos apagados de tus ojos.
Todo se destruyó por la trampa del miedo
del tal vez, ahora no puedo
hasta las perfidias de los burdeles de engaño.
Ahora tiemblan mis soledades y las tuyas
donde se tuesta el bien y el mal
son voces silenciadas
en mañanas de hojas secas.
En la cálida sombra
donde forjo con alas de fuego
las lágrimas de mi poema.
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