Beache
Bertoldo Herrera Gitterman
Tomada del Poemario 5 “Loas al Señor Sol”
Sol perenne, que nunca perece
mole gigantesca de pura energía
que elegiste quedarte acá en la Tierra
y, persiguiéndola, la alumbras cada día.
Te proclamo el Rey de casi todo
mejor dicho, de todo cuanto existe
pues, por ti es que existe la aurora
y la naturaleza de verde se reviste.
Fuiste tú que pintaste los cielos
y engendraste, en la Tierra, la vida
sin tener tu preciosa presencia
habría sido sólo roca dormida.
Te conocen de oriente a poniente
y te aclaman las lunas y estrellas
en el mar infinito de todos los cielos
eres mucho más brillante que ellas.
Más allá del billón de millones
las estrellas conocen tu nombre
y se inclinan humildes a tu paso
y te envidian por ser luz del hombre.
Es tu calor que tritura la roca
logras tú que su duro sucumba
y en un largo, importante proceso
la conviertes en tierra fecunda.
Bertoldo Herrera Gitterman
Nueva Imperial, 17 09 23
Sol perenne, que nunca perece
mole gigantesca de pura energía
que elegiste quedarte acá en la Tierra
y, persiguiéndola, la alumbras cada día.
Te proclamo el Rey de casi todo
mejor dicho, de todo cuanto existe
pues, por ti es que existe la aurora
y la naturaleza de verde se reviste.
Fuiste tú que pintaste los cielos
y engendraste, en la Tierra, la vida
sin tener tu preciosa presencia
habría sido sólo roca dormida.
Te conocen de oriente a poniente
y te aclaman las lunas y estrellas
en el mar infinito de todos los cielos
eres mucho más brillante que ellas.
Más allá del billón de millones
las estrellas conocen tu nombre
y se inclinan humildes a tu paso
y te envidian por ser luz del hombre.
Es tu calor que tritura la roca
logras tú que su duro sucumba
y en un largo, importante proceso
la conviertes en tierra fecunda.
Bertoldo Herrera Gitterman
Nueva Imperial, 17 09 23