Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hasta que al fin la sombra empezó a saborear su propia sombra, a tener la indulgencia
de sentirse ingenua, tan humilde al fin como para comprender que si quería ganarse el paraíso
debía pagar el precio.
Ya fuera la carne ò el alma.
Bueno, quizá también el espíritu…..esto de transmutar caos era en cada paso era un siniestro metafísico.
de sentirse ingenua, tan humilde al fin como para comprender que si quería ganarse el paraíso
debía pagar el precio.
Ya fuera la carne ò el alma.
Bueno, quizá también el espíritu…..esto de transmutar caos era en cada paso era un siniestro metafísico.