El amor es el mejor antídoto
contra la tristeza
y de paso contra las guerras,
es una especie de bálsamo,
algo que si con ello juegas
convierte a los que invierten
en tal menester tiempo,
en embajadores de esa paz
que siempre se espera,
allí donde los cañones suenan,
los obuses caen sin dar tregua
y la muerte se convierte en un fin
que aterra.
contra la tristeza
y de paso contra las guerras,
es una especie de bálsamo,
algo que si con ello juegas
convierte a los que invierten
en tal menester tiempo,
en embajadores de esa paz
que siempre se espera,
allí donde los cañones suenan,
los obuses caen sin dar tregua
y la muerte se convierte en un fin
que aterra.