Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Te necesito
como el aire que llena mis pulmones,
como la brisa que acaricia mi piel
cuando el día se agota y todo es silencio.
Eres mi respiro,
mi aliento en las horas más densas,
el suspiro que escapa entre sueños,
como una promesa hecha de viento.
Te busco en cada espacio,
en cada rincón vacío donde no estás.
Tu ausencia pesa,
como el aire denso antes de la tormenta,
y me ahogo en la espera,
en la urgencia de tenerte
tan cerca como se tiene el aire,
tan íntimo y necesario,
sin pedirlo, sin pensarlo.
Te necesito,
como quien se aferra a lo vital,
como el último respiro
que da sentido al latido,
como el aire invisible que sostiene mi mundo
cuando todo parece caer.
Eres aire,
y en tu ausencia me pierdo,
en la falta de ti me desvanezco
como un susurro que se lleva el viento,
como un alma sin aire,
que sin ti
no existe,
ni vuela, ni respira.
como el aire que llena mis pulmones,
como la brisa que acaricia mi piel
cuando el día se agota y todo es silencio.
Eres mi respiro,
mi aliento en las horas más densas,
el suspiro que escapa entre sueños,
como una promesa hecha de viento.
Te busco en cada espacio,
en cada rincón vacío donde no estás.
Tu ausencia pesa,
como el aire denso antes de la tormenta,
y me ahogo en la espera,
en la urgencia de tenerte
tan cerca como se tiene el aire,
tan íntimo y necesario,
sin pedirlo, sin pensarlo.
Te necesito,
como quien se aferra a lo vital,
como el último respiro
que da sentido al latido,
como el aire invisible que sostiene mi mundo
cuando todo parece caer.
Eres aire,
y en tu ausencia me pierdo,
en la falta de ti me desvanezco
como un susurro que se lleva el viento,
como un alma sin aire,
que sin ti
no existe,
ni vuela, ni respira.