Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y de aquella extraña timidez desde las sombras,
y de los impacientes momentos de tu retorno,
- piedad de las horas disfrutadas-,
y de aquel precipicio de la resurrecciòn,
la prematura despedida de mis labios,
y el movimiento sobrenatural que cumple
la profecìa.
Y de nuestra casa y los sueños inmateriales
que todavìa siguen latiendo.
Y todos los fulgores de esos dìas
y tù, como criatura inverosimil- agradable
o tortuosa-, vocacionada para amar en la
noche del refucilo de las nubes oscuras,
cuando entregaste el fervor puro de tu
consciencia, te acostabas para entregar
el amor, la intimidad estallante como un fuego
indestructible y pleno...
y de los impacientes momentos de tu retorno,
- piedad de las horas disfrutadas-,
y de aquel precipicio de la resurrecciòn,
la prematura despedida de mis labios,
y el movimiento sobrenatural que cumple
la profecìa.
Y de nuestra casa y los sueños inmateriales
que todavìa siguen latiendo.
Y todos los fulgores de esos dìas
y tù, como criatura inverosimil- agradable
o tortuosa-, vocacionada para amar en la
noche del refucilo de las nubes oscuras,
cuando entregaste el fervor puro de tu
consciencia, te acostabas para entregar
el amor, la intimidad estallante como un fuego
indestructible y pleno...
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