darkneside
Poeta recién llegado
Hacer el amor contigo es un pacto
donde el tiempo abandona su armadura,
un lienzo que la piel firma en ternura
y el deseo convierte en arte exacto.
un lienzo que la piel firma en ternura
y el deseo convierte en arte exacto.
Es un viaje sin rumbo ni destino,
un salto al abismo de tus mareas,
donde el tacto desnuda las ideas
y el cuerpo se redime en su camino.
donde el tacto desnuda las ideas
y el cuerpo se redime en su camino.
Tus manos son un verso que desborda,
un poema que en mis poros respira,
la caricia que incendia y que conspira
contra el silencio que en el alma estorba.
la caricia que incendia y que conspira
contra el silencio que en el alma estorba.
Tu boca es la tormenta y la caricia,
es un altar que absuelve y que condena,
una fe que me arrastra a su cadena
y me libera en su dulce avaricia.
una fe que me arrastra a su cadena
y me libera en su dulce avaricia.
Hacer el amor es nombrar al fuego,
darle sentido al aire que nos roza,
cosechar de la piel cada derrota
y convertir la noche en un sosiego.
cosechar de la piel cada derrota
y convertir la noche en un sosiego.
Es desandar los límites del cuerpo,
encontrar lo divino en lo tangible,
olvidar que lo eterno es imposible
y ser en cada instante el universo.
olvidar que lo eterno es imposible
y ser en cada instante el universo.
Contigo no hay palabras que me baste,
no hay verso que abarque tu infinito;
eres el sueño que vuelve al oído
y el eco de un gemido que no parte.
eres el sueño que vuelve al oído
y el eco de un gemido que no parte.
Gracias, amor, por esta geografía
que en tu cuerpo despliega sus senderos,
por ser latido, vértice y misterio,
por hacer de mi sombra tu poesía.
por ser latido, vértice y misterio,
por hacer de mi sombra tu poesía.
Y cuando el alba nos alcance el pecho,
cuando el mundo despierte de su calma,
quedará en tus pupilas, como un mantra,
el rastro inmortal de lo que hemos hecho.
quedará en tus pupilas, como un mantra,
el rastro inmortal de lo que hemos hecho.