IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Ciegamente camino,
sin distorsionar la mirada,
sin agachar la cabeza,
sin mirar al sol,
indefinidamente me digo que soy lo peor,
y que el mundo
no escapa de esa perspectiva,
continuamente aprieto mi mente,
como si estuviera sosteniendo un arma,
como si cada suspiro fuera un disparo,
porque cada mañana
me vuelvo a sentir mal,
la habilidad que se aprende,
es solo eso,
una maña que controla nuestro ser,
que quizás se desvanezca
cuando nos desvanezcamos,
aún las cenizas del pasado
le gritan al futuro,
y nosotros, en un presente,
el cual se camina por una soga,
tan tensa, tan interminable,
con la cruda y súbita posibilidad,
de caer hacia lo profundo,
hacia un olvido supuestamente inolvidable,
los ocasos de un nuevo sol
nos alumbran con su sombra,
de negro vislumbre,
nos adaptamos a ver entre la oscuridad,
obviando la ceguera,
obviando la tenacidad del viento,
y la maldad de los que lo ignoran,
obviamos tantas cosas,
que nuestros caminos pierden sentido,
no hay sendero hacia el pasado,
ni pasado hacia el comienzo,
el presente es un tumulto de futuros,
un empalagoso deleite de oportunidades,
tan dulce que da náuseas,
como si el universo podría resumirse
en un mundo compactado y agobiado,
de la luz hacia lo oscuro,
la tinta nace,
de lo oscuro hacia la luz,
se pasa página,
para nunca más leer.
sin distorsionar la mirada,
sin agachar la cabeza,
sin mirar al sol,
indefinidamente me digo que soy lo peor,
y que el mundo
no escapa de esa perspectiva,
continuamente aprieto mi mente,
como si estuviera sosteniendo un arma,
como si cada suspiro fuera un disparo,
porque cada mañana
me vuelvo a sentir mal,
la habilidad que se aprende,
es solo eso,
una maña que controla nuestro ser,
que quizás se desvanezca
cuando nos desvanezcamos,
aún las cenizas del pasado
le gritan al futuro,
y nosotros, en un presente,
el cual se camina por una soga,
tan tensa, tan interminable,
con la cruda y súbita posibilidad,
de caer hacia lo profundo,
hacia un olvido supuestamente inolvidable,
los ocasos de un nuevo sol
nos alumbran con su sombra,
de negro vislumbre,
nos adaptamos a ver entre la oscuridad,
obviando la ceguera,
obviando la tenacidad del viento,
y la maldad de los que lo ignoran,
obviamos tantas cosas,
que nuestros caminos pierden sentido,
no hay sendero hacia el pasado,
ni pasado hacia el comienzo,
el presente es un tumulto de futuros,
un empalagoso deleite de oportunidades,
tan dulce que da náuseas,
como si el universo podría resumirse
en un mundo compactado y agobiado,
de la luz hacia lo oscuro,
la tinta nace,
de lo oscuro hacia la luz,
se pasa página,
para nunca más leer.