Jorbin_Pineda
Poeta recién llegado
A veces, solo soy una sombra, un reproche, una duda,
sin saber de dónde vengo.
Una cicatriz, tres heridas, cien lagrimas en la luna
Es todo, lo mucho, lo poco que tengo.
Sin embargo, siempre estás tú,
cuidando de mi alma,
con tus ojos color noche,
pero tan cálidos como el alba.
Y ahí estás tú, con tus besos amables y eternos.
Dejándome correr por el camino de tus dedos
asustando mis miedos con tus miedos
siendo pan en la tormenta, en el invierno.
Te agradezco por el abrigo de tus caderas
Por el albergue de tu espalda
por ser una esquina del cielo,
por ser el milagro que me salva.
Gracias por no rendirte ante lo adverso,
por darle sentido, orden y paz a mi universo,
por soportar mis largas temporadas
de incertidumbres y desconciertos.
Yo no tengo más que este humilde verso,
huérfano de orgullo, precoz e inexperto,
para agradecerte por existir,
por quedarte a mi lado,
y por ser agua pura en el desierto.
-Jorbin Pineda
sin saber de dónde vengo.
Una cicatriz, tres heridas, cien lagrimas en la luna
Es todo, lo mucho, lo poco que tengo.
Sin embargo, siempre estás tú,
cuidando de mi alma,
con tus ojos color noche,
pero tan cálidos como el alba.
Y ahí estás tú, con tus besos amables y eternos.
Dejándome correr por el camino de tus dedos
asustando mis miedos con tus miedos
siendo pan en la tormenta, en el invierno.
Te agradezco por el abrigo de tus caderas
Por el albergue de tu espalda
por ser una esquina del cielo,
por ser el milagro que me salva.
Gracias por no rendirte ante lo adverso,
por darle sentido, orden y paz a mi universo,
por soportar mis largas temporadas
de incertidumbres y desconciertos.
Yo no tengo más que este humilde verso,
huérfano de orgullo, precoz e inexperto,
para agradecerte por existir,
por quedarte a mi lado,
y por ser agua pura en el desierto.
-Jorbin Pineda