marquelo
Negrito villero
El resto de las horas están hechas para rayar las piedras
y dejar caer esa lluvia personal que acompañan a nuestras lágrimas
tan nuestras que nos atravemos a rasgar
todo lo que quedó en nuestros labios
De mi amor a todo lo que tiene un peldaño más
quedó el astro que rueda como un anillo que taja todo lo olvidado
aquellas fotografías que se chocan dentro del balde que no desagua
A veces me regalo un poco más de aire
para pasar por la verdad limpia
de las estaciones y de las puertas históricas que mantienen
la luz de las repeticiones.
A veces mi hueso olisquea otro hueso hembra
espejo que abraza cuando la sangre se ensoga con los ojos y con esa voz
que tiene orilla
y amanece lento lentísimo
como un avión de papel que busca su dueño...
y dejar caer esa lluvia personal que acompañan a nuestras lágrimas
tan nuestras que nos atravemos a rasgar
todo lo que quedó en nuestros labios
De mi amor a todo lo que tiene un peldaño más
quedó el astro que rueda como un anillo que taja todo lo olvidado
aquellas fotografías que se chocan dentro del balde que no desagua
Y mi amor
se alisa por extensiones de brillo:
de la madre al mar
del padre al orgullo maravilloso del que todo asienta
del que pinta sus primeras rayas de león
o del aullido que pulveriza todos los vestidos.
A veces caigo en los algodones y duermo. se alisa por extensiones de brillo:
de la madre al mar
del padre al orgullo maravilloso del que todo asienta
del que pinta sus primeras rayas de león
o del aullido que pulveriza todos los vestidos.
A veces me regalo un poco más de aire
para pasar por la verdad limpia
de las estaciones y de las puertas históricas que mantienen
la luz de las repeticiones.
A veces mi hueso olisquea otro hueso hembra
espejo que abraza cuando la sangre se ensoga con los ojos y con esa voz
que tiene orilla
y amanece lento lentísimo
como un avión de papel que busca su dueño...