Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
No dejo de pensar un solo instante
en los bellos momentos que vivimos,
las promesas de amor que nos hicimos
cuando tuve el placer de ser tu amante.
Recordarte, para mí, una constante,
a mis sueños visitas cada noche
te lleno de caricias sin reproche
en tanto tú, me observas suplicante.
Puedo sentir entonces tu presencia,
tu aroma, que acelera mis sentidos
y provocan en mí, mortal demencia.
Quedando nuestros cuerpos ya vencidos
de habernos disfrutado con paciencia,
en un beso de amor, quedar fundidos.
en los bellos momentos que vivimos,
las promesas de amor que nos hicimos
cuando tuve el placer de ser tu amante.
Recordarte, para mí, una constante,
a mis sueños visitas cada noche
te lleno de caricias sin reproche
en tanto tú, me observas suplicante.
Puedo sentir entonces tu presencia,
tu aroma, que acelera mis sentidos
y provocan en mí, mortal demencia.
Quedando nuestros cuerpos ya vencidos
de habernos disfrutado con paciencia,
en un beso de amor, quedar fundidos.