Esta dama sin rostro ni sonrisa
notorio cuello, talle y compostura,
alta palmera en toda su estatura
y no se cierne ni al soplar la brisa,
nobleza obliga, su quietud precisa
le lleva al rango que estará a su altura:
el blanco y negro de la sepultura
que le excava un peón a toda prisa.
Es coqueta también y no es fulana,
monárquica del todo y cuando gana
domina con su corte al mundo entero.
Cuando vence remata y no perdona
y es por eso que luce la corona.
Esta dama es la reina del tablero.
Pepe Soriano Simón
notorio cuello, talle y compostura,
alta palmera en toda su estatura
y no se cierne ni al soplar la brisa,
nobleza obliga, su quietud precisa
le lleva al rango que estará a su altura:
el blanco y negro de la sepultura
que le excava un peón a toda prisa.
Es coqueta también y no es fulana,
monárquica del todo y cuando gana
domina con su corte al mundo entero.
Cuando vence remata y no perdona
y es por eso que luce la corona.
Esta dama es la reina del tablero.
Pepe Soriano Simón