Bernardo de Valbuena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con la galbana propia de un mendigo
surca hundido, de todos olvidado,
los mares del desprecio que han marcado
el pobre devenir del que es testigo.
Sin nadie que lo escuche, en su castigo,
se encuentra la respuesta que no ha dado
pues nada existe ya, nada ha pasado
y si algo le ha ocurrido va consigo.
Ya fuera del poder, solo hay zozobra
no existe nada más aunque su mente
no entienda la razón, más es consciente
que todo terminó, todo le sobra,
todo a su alrededor es desbandada
ya poco puede dar, no tiene nada.
surca hundido, de todos olvidado,
los mares del desprecio que han marcado
el pobre devenir del que es testigo.
Sin nadie que lo escuche, en su castigo,
se encuentra la respuesta que no ha dado
pues nada existe ya, nada ha pasado
y si algo le ha ocurrido va consigo.
Ya fuera del poder, solo hay zozobra
no existe nada más aunque su mente
no entienda la razón, más es consciente
que todo terminó, todo le sobra,
todo a su alrededor es desbandada
ya poco puede dar, no tiene nada.