Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Cuanta alegría nos diste
con que fuerza tú viviste
tan difícil de igualar
imposible de olvidar...
Gracias Padre eterno a tí
por el don que nos has dado
lloramos hoy por su ausencia
y tú infinita clemencia
rogamos desde aquí
ahora que estará a tu lado...
Cuanta alegría nos diste
con que fuerza tú viviste
tan difícil de igualar
imposible de olvidar...
Gracias Padre eterno a tí
por el don que nos has dado
lloramos hoy por su ausencia
y tú infinita clemencia
rogamos desde aquí
ahora que estará a tu lado...
Muy profundo y bello, este tangible reconocimiento... para quién ya no se encuentra
entre nosotros. Me gustó vuestro poema y sobre todo su sensible humanidad; para
quién realmente se lo merece.