IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
¿Cómo le explicaríamos a toda conciencia
que toda percepción,
que toda luz no existe?
¿cómo le negaríamos a la oscuridad
su implacable deseo de descomponerse?
¿cómo le describirías los colores
a alguien que nació ciego?,
todo objetivo es objeto,
porque se alcanza,
porque esa felicidad no dura en el tiempo,
porque toda verdad se deshace,
en las fauces de un presente glotón,
devorará todo pasado,
y también todo futuro,
cederá al deseo del tiempo,
de no ser más contemplado,
porque no hay canción
que desee ser eterna,
porque la voz de la eternidad
en su eternidad se ha de quebrar,
porque no hay corazón
que desee la calma del silencio,
porque el corazón
nunca ha querido tener condiciones,
el tiempo es un absurdo,
burdo, en los umbrales del pesimismo,
el optimismo es frágil,
como toda anomalía,
todo tiende a caer por su propio peso,
y así el mundo,
y así el universo,
un exceso de poder,
de un deber destructivo,
porque el viento es cimiento
que de a mentiras dice la verdad,
porque el tiempo no existe,
porque la conciencia no existe,
porque la ilusión de vida
es la única impotente mentira,
porque a ella
no le gusta que la traten como falacia,
la última verdad
es la que se entiende inexistente,
porque todo último momento
le teme al fin,
y sin final no seriamos existencia,
la última mentira
es la que se aprecia impoluta,
porque no hay nada después de ella,
será una mentira muerta
la que acabe con todo,
¿será el todo una mentira?.
que toda percepción,
que toda luz no existe?
¿cómo le negaríamos a la oscuridad
su implacable deseo de descomponerse?
¿cómo le describirías los colores
a alguien que nació ciego?,
todo objetivo es objeto,
porque se alcanza,
porque esa felicidad no dura en el tiempo,
porque toda verdad se deshace,
en las fauces de un presente glotón,
devorará todo pasado,
y también todo futuro,
cederá al deseo del tiempo,
de no ser más contemplado,
porque no hay canción
que desee ser eterna,
porque la voz de la eternidad
en su eternidad se ha de quebrar,
porque no hay corazón
que desee la calma del silencio,
porque el corazón
nunca ha querido tener condiciones,
el tiempo es un absurdo,
burdo, en los umbrales del pesimismo,
el optimismo es frágil,
como toda anomalía,
todo tiende a caer por su propio peso,
y así el mundo,
y así el universo,
un exceso de poder,
de un deber destructivo,
porque el viento es cimiento
que de a mentiras dice la verdad,
porque el tiempo no existe,
porque la conciencia no existe,
porque la ilusión de vida
es la única impotente mentira,
porque a ella
no le gusta que la traten como falacia,
la última verdad
es la que se entiende inexistente,
porque todo último momento
le teme al fin,
y sin final no seriamos existencia,
la última mentira
es la que se aprecia impoluta,
porque no hay nada después de ella,
será una mentira muerta
la que acabe con todo,
¿será el todo una mentira?.