Orietta Delmar
Poeta recién llegado
Me gusta esta vida sin vos:
inviernos sin olor a tabaco de mascar;
los veranos tienen propósitos
y hasta vacaciones
Sigo con mi despiste selectivo,
extrañando cada vez menos
al adorado hijo de puta
más hermoso del mundo,
por quien he escrito poemas
que reiteran la misma pendejada
(como Arjona, pero sin fama),
teasing a dude eight years younger
obsesionado con mi trasero
Y aunque fuiste el amor de mi vida
por más tiempo de lo necesario
(seis putos años, precisamente)
y echo de menos salir a bailar
(mi gringo lo intenta, dios lo bendiga),
estos últimos doce lejos de vos
han valido la pena,
incluyendo el tiempo de vino
y cerveza barata;
agregando alcoholismo, gastroenteritis
e hígado agrandado en mi cuadro médico,
inicio de programa intensivo de rehabilitación,
reuniones AA en la agenda, obsesión por el latte
(que recientemente pude eliminar)
y mi actual dependencia al café negro.
Conocí al ser más romántico de mi historia.
¡Qué bonita es la reciprocidad!
Hablar de futuro en plural
aunque a veces me asusta
que me amen más de lo que merezco
Aprendí a comer sushi con palillos
(seguramente no te gusta);
nadie me llama hippie o portorra
por tener tatuajes
(la mayoría en la espalda,
que ahí mi viejo no los ve);
no necesito depilarme;
volví a ir a Canadá y esta vez sin resaca;
escalé los dos volcanes más altos de Nicaragua;
fui a España el verano pasado;
iré a Brasil a principios de agosto,
escalaré Pedra da Gávea,
y veré el amanecer desde Morro Dois Irmãos
Hiciste bien en mandarme a la chingada.
Tarde o temprano,
seguramente me hubiese hartado
de tanto conformismo y limitaciones
resolver tu mal humor por la falta de dinero,
quererte más a vos que a mí.
En realidad, mi intención nunca fue
empaparme el alma con vos
para toda la vida.
inviernos sin olor a tabaco de mascar;
los veranos tienen propósitos
y hasta vacaciones
Sigo con mi despiste selectivo,
extrañando cada vez menos
al adorado hijo de puta
más hermoso del mundo,
por quien he escrito poemas
que reiteran la misma pendejada
(como Arjona, pero sin fama),
teasing a dude eight years younger
obsesionado con mi trasero
Y aunque fuiste el amor de mi vida
por más tiempo de lo necesario
(seis putos años, precisamente)
y echo de menos salir a bailar
(mi gringo lo intenta, dios lo bendiga),
estos últimos doce lejos de vos
han valido la pena,
incluyendo el tiempo de vino
y cerveza barata;
agregando alcoholismo, gastroenteritis
e hígado agrandado en mi cuadro médico,
inicio de programa intensivo de rehabilitación,
reuniones AA en la agenda, obsesión por el latte
(que recientemente pude eliminar)
y mi actual dependencia al café negro.
Conocí al ser más romántico de mi historia.
¡Qué bonita es la reciprocidad!
Hablar de futuro en plural
aunque a veces me asusta
que me amen más de lo que merezco
Aprendí a comer sushi con palillos
(seguramente no te gusta);
nadie me llama hippie o portorra
por tener tatuajes
(la mayoría en la espalda,
que ahí mi viejo no los ve);
no necesito depilarme;
volví a ir a Canadá y esta vez sin resaca;
escalé los dos volcanes más altos de Nicaragua;
fui a España el verano pasado;
iré a Brasil a principios de agosto,
escalaré Pedra da Gávea,
y veré el amanecer desde Morro Dois Irmãos
Hiciste bien en mandarme a la chingada.
Tarde o temprano,
seguramente me hubiese hartado
de tanto conformismo y limitaciones
resolver tu mal humor por la falta de dinero,
quererte más a vos que a mí.
En realidad, mi intención nunca fue
empaparme el alma con vos
para toda la vida.