ADRIAN ARANDA
Poeta recién llegado
La muletilla te revela, mentirosa,
ni el diván de los melodramas
consuela el ímpetu de la mentira.
Descubres tu cara cuando el inconsciente
te hace la mala jugada, pierdes callada.
¿Qué fue de aquella noche en aquel cuarto
donde se rumorean varias historias?
Se escucharon gritos, bofetadas
y el estruendo de un arma.
No mienten tus palabras, sino tu cara;
en mudas elocuencias se revela la trama.
Pero, ¿cuál fue la pregunta detonante,
como aquel disparo arrebatador?
Vas derecho, esposada, a la prisión.
Ahora ríe y sabe que se delató,
ahora igual se desahoga en llanto...
"¿Usted amaba a su marido? ¿Usted lo asesinó?"
Ehhh, no, ehhh, creo que no.
ni el diván de los melodramas
consuela el ímpetu de la mentira.
Descubres tu cara cuando el inconsciente
te hace la mala jugada, pierdes callada.
¿Qué fue de aquella noche en aquel cuarto
donde se rumorean varias historias?
Se escucharon gritos, bofetadas
y el estruendo de un arma.
No mienten tus palabras, sino tu cara;
en mudas elocuencias se revela la trama.
Pero, ¿cuál fue la pregunta detonante,
como aquel disparo arrebatador?
Vas derecho, esposada, a la prisión.
Ahora ríe y sabe que se delató,
ahora igual se desahoga en llanto...
"¿Usted amaba a su marido? ¿Usted lo asesinó?"
Ehhh, no, ehhh, creo que no.