Zulma Martínez
Mar azul...
Soberbia, amenazante,
el hada de la nieve
presume sus copos blancos.
Lastima el paisaje
con sus cristales punzantes y fríos.
Arrasa, asola los campos,
araña los techos, los pinares
con sus cristales punzantes y fríos y blancos.
Llora la noche con lágrimas azules;
la consuela el viento helado.
Una luna plateada y fría,
en edredones de nubes, yace dormida.
Esa luna plateada y fría y blanca
no reina esta noche.
Su trono lo ocupa, vanidosa y altiva,
de la nieve, el hada.
Entre sus finas manos sostiene
un cetro gélido de mariposas albas.
el hada de la nieve
presume sus copos blancos.
Lastima el paisaje
con sus cristales punzantes y fríos.
Arrasa, asola los campos,
araña los techos, los pinares
con sus cristales punzantes y fríos y blancos.
Llora la noche con lágrimas azules;
la consuela el viento helado.
Una luna plateada y fría,
en edredones de nubes, yace dormida.
Esa luna plateada y fría y blanca
no reina esta noche.
Su trono lo ocupa, vanidosa y altiva,
de la nieve, el hada.
Entre sus finas manos sostiene
un cetro gélido de mariposas albas.