Tocar a lo que amamos es como un abrazo al alma,
acariciar la piel suave como una nube que se desliza,
como sábanas limpias que susurran a lavanda,
como la almohada que acoge mi cabeza,
sumergiéndola en un sueño profundo y sereno.
Entrelazar los dedos,
sentir tus manos, cálidas y sudorosas,
es como rozar el cielo con mis propias manos.
Al tocarte, siento que puedo acariciar tu esencia,
sacar tu alma de tu cuerpo y unirla con la mía.
Es un sentimiento tan profundo,
tan sagrado, que las palabras no pueden describirlo.
-Dior
acariciar la piel suave como una nube que se desliza,
como sábanas limpias que susurran a lavanda,
como la almohada que acoge mi cabeza,
sumergiéndola en un sueño profundo y sereno.
Entrelazar los dedos,
sentir tus manos, cálidas y sudorosas,
es como rozar el cielo con mis propias manos.
Al tocarte, siento que puedo acariciar tu esencia,
sacar tu alma de tu cuerpo y unirla con la mía.
Es un sentimiento tan profundo,
tan sagrado, que las palabras no pueden describirlo.
-Dior