Una niña sin años,
atrapada con un hombre que podría ser su padre.
Él escribe todos los días,
ella calla en casa,
madre ausente, perdida en sus propios mundos.
Regalos caros que no compran libertad,
poemas que disfrazan mentiras,
“protección” para alejar a otros hombres,
fantasías que él reclama como derecho,
peluches, flores, vestidos, todo para encadenarla.
Un beso que roba la inocencia,
acompañada a casa como si fuera un premio,
una “sorpresa” que sabe a traición.
Ella confía,
va a su casa,
la desnuda sin permiso,
sin que entienda, sin que pueda resistir.
Él se aprovecha de la ignorancia,
del miedo que nadie ve.
Regresa rota,
los vecinos murmuran,
madre la entrega sin luchar,
sin preguntar, sin proteger.
Ahora es prisionera,
aprende a cocinar cadenas,
ya no compra libros, ahora compra pañales.
Él la deja con otros hombres,
para satisfacer sus vicios,
el dinero que obtiene no es para ella.
Él explota,
la ignora,
huye de la responsabilidad.
Ella queda sola,
sin futuro, sin rumbo,
madre que no busca,
padre ausente,
un hombre que no es hombre y un bebé que llora sin padre.
La juzgan,
la condenan,
“joven embarazada, sin valor, sin educación.”
Solo es una pelusa,
polvo sin dirección,
un pedazo roto de humanidad,
arrojado al viento cruel de un mundo
que prefiere mirar hacia otro lado.
-Dior
atrapada con un hombre que podría ser su padre.
Él escribe todos los días,
ella calla en casa,
madre ausente, perdida en sus propios mundos.
Regalos caros que no compran libertad,
poemas que disfrazan mentiras,
“protección” para alejar a otros hombres,
fantasías que él reclama como derecho,
peluches, flores, vestidos, todo para encadenarla.
Un beso que roba la inocencia,
acompañada a casa como si fuera un premio,
una “sorpresa” que sabe a traición.
Ella confía,
va a su casa,
la desnuda sin permiso,
sin que entienda, sin que pueda resistir.
Él se aprovecha de la ignorancia,
del miedo que nadie ve.
Regresa rota,
los vecinos murmuran,
madre la entrega sin luchar,
sin preguntar, sin proteger.
Ahora es prisionera,
aprende a cocinar cadenas,
ya no compra libros, ahora compra pañales.
Él la deja con otros hombres,
para satisfacer sus vicios,
el dinero que obtiene no es para ella.
Él explota,
la ignora,
huye de la responsabilidad.
Ella queda sola,
sin futuro, sin rumbo,
madre que no busca,
padre ausente,
un hombre que no es hombre y un bebé que llora sin padre.
La juzgan,
la condenan,
“joven embarazada, sin valor, sin educación.”
Solo es una pelusa,
polvo sin dirección,
un pedazo roto de humanidad,
arrojado al viento cruel de un mundo
que prefiere mirar hacia otro lado.
-Dior