marcia segura
Poeta adicto al portal
Detrás de esa mirada estrecha
Besada por tus pómulos placenteros
Se esconde un horizonte ajeno
Entre el trigal de tus cabellos
Con la hendidura misteriosa de tu frente
¡El viento se aprecia tan pequeño!
Si tu rostro sublime en su camino posa
Con cada palmada de tu mano
Se siente ese aroma sereno
De playa adormilada de arena plateada y fina
Y los huiros enroscados de la orilla
Son solo gaviotas aguachadas,
Que hipnotizadas varan sin rumbo
Contemplando embelesadas,
Tu estampa firme pero suave de roble fresco
y como helechos desmembrados
Tus brazos llegan más lejos que mi pecho,
Adornando con su verdor cada centímetro yerto
Poco saludo,
el atardecer ...a tu paso brinda
Es que el bronce de tu piel
Su tinte opaca
y ...¡la luz se aleja !
mientras la noche calla,
y sin dormir admira el declinar de tus pupilas,
negras y finas
Besada por tus pómulos placenteros
Se esconde un horizonte ajeno
Entre el trigal de tus cabellos
Con la hendidura misteriosa de tu frente
¡El viento se aprecia tan pequeño!
Si tu rostro sublime en su camino posa
Con cada palmada de tu mano
Se siente ese aroma sereno
De playa adormilada de arena plateada y fina
Y los huiros enroscados de la orilla
Son solo gaviotas aguachadas,
Que hipnotizadas varan sin rumbo
Contemplando embelesadas,
Tu estampa firme pero suave de roble fresco
y como helechos desmembrados
Tus brazos llegan más lejos que mi pecho,
Adornando con su verdor cada centímetro yerto
Poco saludo,
el atardecer ...a tu paso brinda
Es que el bronce de tu piel
Su tinte opaca
y ...¡la luz se aleja !
mientras la noche calla,
y sin dormir admira el declinar de tus pupilas,
negras y finas