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El rostro del amor

poetakabik

Poeta veterano en el portal
El amor no se acaba, lo apagamos,
dejando que el silencio lo consuma,
mas si lo protegemos, lo cuidamos,
renace como el sol tras la penumbra.

Se enfría cuando el alma lo descuida,
se muere en el orgullo y la distancia,
pero si lo cultivas, da la vida,
y crece en la verdad de la constancia.

Lo ahogamos con gestos de reproche,
lo hundimos en rencores sin sentido,
mas vuelve a florecer si en cada noche
un beso lo rescata del olvido.

El tiempo lo marchita si lo olvidas,
si cierras la ventana a su ternura,
pero hallará raíces escondidas
si el alma lo alimenta en su aventura.

No exige eternidad ni sacrificio,
tan solo la certeza de estar vivo,
y así vence al dolor y al precipicio
cuando se da sin miedo y sin motivo.

Amor que se destruye o que perdura,
que muere o se acrecienta en el camino,
depende del cuidado y la ternura
que encuentre en nuestro gesto más divino.
 
El amor no se acaba, lo apagamos,
dejando que el silencio lo consuma,
mas si lo protegemos, lo cuidamos,
renace como el sol tras la penumbra.

Se enfría cuando el alma lo descuida,
se muere en el orgullo y la distancia,
pero si lo cultivas, da la vida,
y crece en la verdad de la constancia.

Lo ahogamos con gestos de reproche,
lo hundimos en rencores sin sentido,
mas vuelve a florecer si en cada noche
un beso lo rescata del olvido.

El tiempo lo marchita si lo olvidas,
si cierras la ventana a su ternura,
pero hallará raíces escondidas
si el alma lo alimenta en su aventura.

No exige eternidad ni sacrificio,
tan solo la certeza de estar vivo,
y así vence al dolor y al precipicio
cuando se da sin miedo y sin motivo.

Amor que se destruye o que perdura,
que muere o se acrecienta en el camino,
depende del cuidado y la ternura
que encuentre en nuestro gesto más divino.
La dedicación constante y el cuidado son los pilares de un amor duradero.

Saludos
 
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