E.Fdez.Castro
Poeta que considera el portal su segunda casa
El fin de los tiempos llega,
cuando pocos dominadores
son los mundiales actores
de la muchedumbre ciega
que obedece tal borrega.
Ni se revela el rebaño
aunque le hagan mucho daño,
colocan la otra mejilla
y en vez de la razón brilla
la mentira y el engaño.
Por la razón de la fuerza
domina a todo contrario
haciéndole tal calvario
que con sus medios lo almuerza
y por salir ni se esfuerza.
A base de latrocinios
logra sus grandes dominios
que considera negocios
y con sus avaros socios
no dudan en exterminios.
Con su bando ultraderecha
critica a todo contrario
haciendo un gran calvario,
con su cartera pertrecha,
a favor de su cosecha.
Se auto proclama Nobel,
como el gran sabio aquel;
presume de pacifista
y con plan nacionalista
hace del mundo su bajel.
Su despotismo arremete
con prepotente falacia
contra toda democracia
que maneja como ariete
con su maña de vejete.
Apoya al gran genocida
y a la nación abatida
ni le permite la entrada
y la ONU de la nada
le permite que presida.