Angelluzgris
Poeta recién llegado
Me miraste con miedo.
¿Soy acaso el diablo?
me lo pregunté mientras decías mi nombre.
Y sin permiso respiré en tu piel.
Me dijiste: “eres un ángel.”
Sonreí y te respondí:
“No de esa clase de ángel…”
No pude evitarlo:
tu respiración agitada me llamaba.
“Te prometo, no dolerá…”
susurré mientras mis colmillos rozaban tu piel.
Dijiste: “Tú eres mi salvador.”
Me reí, mirándote de reojo.
“Es verdad, he venido a salvarte…”
Pero tu corazón empezó a detenerse.
Es la muerte quien te abraza,
y yo soy la eternidad
que te lleva a ese purgatorio de versos prohibidos,
donde nadie dirá qué está bien o mal.
Solo viviremos.
Y ya.
Cerraste los ojos y suspiraste.
“Es la muerte… un paso más,”
te susurré mientras contemplaba tu renacer.
“Por favor… déjame saborear el para siempre,”
me repetiste.
“El juntos por la eternidad…”
¿Soy acaso el diablo?
me lo pregunté mientras decías mi nombre.
Y sin permiso respiré en tu piel.
Me dijiste: “eres un ángel.”
Sonreí y te respondí:
“No de esa clase de ángel…”
No pude evitarlo:
tu respiración agitada me llamaba.
“Te prometo, no dolerá…”
susurré mientras mis colmillos rozaban tu piel.
Dijiste: “Tú eres mi salvador.”
Me reí, mirándote de reojo.
“Es verdad, he venido a salvarte…”
Pero tu corazón empezó a detenerse.
Es la muerte quien te abraza,
y yo soy la eternidad
que te lleva a ese purgatorio de versos prohibidos,
donde nadie dirá qué está bien o mal.
Solo viviremos.
Y ya.
Cerraste los ojos y suspiraste.
“Es la muerte… un paso más,”
te susurré mientras contemplaba tu renacer.
“Por favor… déjame saborear el para siempre,”
me repetiste.
“El juntos por la eternidad…”