IgnotaIlusión
El Hacedor de Horizontes
Tantos milenios de evolución,
tantas culturas,
tantos saberes,
tantos fueron, y tantos se irán,
este orbe es hoguera viva,
crepita, como carbón inagotable,
pero la finitud conoce nuestros límites,
se alza la locura como orden,
reordenándonos como peones,
como bolsas de carne,
apiladas,
compactadas,
destinadas a soportar toda enfermedad,
formamos parte de una maquinaria fría,
que no duda en desecharnos,
los que pueden caminar, corren,
los que deben de ayudarnos, nos corrompen,
maquinaria que confecciona,
armas letales,
armas nucleares,
y armas invisibles,
por cada suspiro nuestro,
hay dispositivos que nos supervisan,
por cada terreno incinerado,
hay causas injustas que construyen,
sembrando desorden y "progreso",
entre tantas guerras, entre tantos desastres,
¿todavía pensamos que hay esperanza?
el mundo palidece,
¿será por el susto?
¿será por impotencia?
la verdadera sentencia,
es la que no nos pregunta,
y nos la hemos ganado,
por siempre mirar para otro lado.
tantas culturas,
tantos saberes,
tantos fueron, y tantos se irán,
este orbe es hoguera viva,
crepita, como carbón inagotable,
pero la finitud conoce nuestros límites,
se alza la locura como orden,
reordenándonos como peones,
como bolsas de carne,
apiladas,
compactadas,
destinadas a soportar toda enfermedad,
formamos parte de una maquinaria fría,
que no duda en desecharnos,
los que pueden caminar, corren,
los que deben de ayudarnos, nos corrompen,
maquinaria que confecciona,
armas letales,
armas nucleares,
y armas invisibles,
por cada suspiro nuestro,
hay dispositivos que nos supervisan,
por cada terreno incinerado,
hay causas injustas que construyen,
sembrando desorden y "progreso",
entre tantas guerras, entre tantos desastres,
¿todavía pensamos que hay esperanza?
el mundo palidece,
¿será por el susto?
¿será por impotencia?
la verdadera sentencia,
es la que no nos pregunta,
y nos la hemos ganado,
por siempre mirar para otro lado.