Vazquez
Poeta fiel al portal
Es un gato, y, a su lado, una gata.
Los dos se quieren, los dos lo saben.
Nadie miente, en los altos tejados.
Ellos, como no, saben que son gatos.
Cuándo llega el invierno a los tejados,
unos se cubren a otros, y no importa
el hecho de que se hayan peleado antes.
El amor les cubre con paciencia y locura.
Estan a punto de quererse tanto, tanto,
que el mundo rompería como un queso
a la mitad, para dárselo a los seres humanos.
Solo somos trozos, de un bocado.
Los dos se quieren, los dos lo saben.
Nadie miente, en los altos tejados.
Ellos, como no, saben que son gatos.
Cuándo llega el invierno a los tejados,
unos se cubren a otros, y no importa
el hecho de que se hayan peleado antes.
El amor les cubre con paciencia y locura.
Estan a punto de quererse tanto, tanto,
que el mundo rompería como un queso
a la mitad, para dárselo a los seres humanos.
Solo somos trozos, de un bocado.