Las palabras salen
de nuestra boca.
Sin agotarse vuelan.
Se derraman sobre los vientos.
Renacen desde la eternidad.
En una mágica danza
con el infinito,
las palabras perduran,
y vuelven a tu oído,
a tu alma,
a tu boca,
y renacen,
y renacen,
y renacen.
Las palabras abundan
de fantásticos mitos.
Un guerrero conoce
el poder de este verbo.
Sabe medir el tiempo
en un instante urgente.
Un viaje a lo pequeño
lo devuelve al misterio.
El guerrero no entiende,
pero sabe.
Sólo eso.
Una tormenta que pasó.
de nuestra boca.
Sin agotarse vuelan.
Se derraman sobre los vientos.
Renacen desde la eternidad.
En una mágica danza
con el infinito,
las palabras perduran,
y vuelven a tu oído,
a tu alma,
a tu boca,
y renacen,
y renacen,
y renacen.
Las palabras abundan
de fantásticos mitos.
Un guerrero conoce
el poder de este verbo.
Sabe medir el tiempo
en un instante urgente.
Un viaje a lo pequeño
lo devuelve al misterio.
El guerrero no entiende,
pero sabe.
Sólo eso.
Una tormenta que pasó.