ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cerrar los ojos y ver los sueños apagados
como dormidos a un costado del camino
los deseos que huyeron ya no apremian
el tiempo que no avanza ni se fue
solo fosfenos con sus instantes mínimos
las luces en destellos que no encandilan
los rostros aleatorios conocidos se difuminaron
yacer quietamente sin imposición de descansar
apartarse como irse de todas las cosas
sin preguntarnos ni buscar dentro de uno mismo
aquello que pudo una vez haber importado
apagarse y cuando nada es todo, tal vez dormir…
como dormidos a un costado del camino
los deseos que huyeron ya no apremian
el tiempo que no avanza ni se fue
solo fosfenos con sus instantes mínimos
las luces en destellos que no encandilan
los rostros aleatorios conocidos se difuminaron
yacer quietamente sin imposición de descansar
apartarse como irse de todas las cosas
sin preguntarnos ni buscar dentro de uno mismo
aquello que pudo una vez haber importado
apagarse y cuando nada es todo, tal vez dormir…
Última edición: