Edith Elvira Colqui Rojas
Poeta recién llegado
Una bocanada de amor
y un beso bailarín en la copa de mis labios
fueron suficientes argumentos
para tenerme en la palma de tu mano.
Llegaste como un radiante estío
y llenaste de primaveras mis días;
ahuyentaste las sombras
con tu rosa de amor.
Sin imaginarlo, imperceptiblemente,
todas tus flores de ternura me rodearon,
y te entregué mi mundo, amor.
¿Acaso la dicha tiene otro color que el tuyo?
¿Dónde se amará con más altura que entre tus rascacielos?
Te regalo cada pétalo de mis florestas,
cada bombeo de mi corazón;
te lo entrego sin reservas,
sin miedo, sin razonar,
te lo entrego todo en cada latido.
Tú serás mi mayo nuevo,
yo tu enero en eclosión,
mi azul caballero,
mi bardo de luz.
¡Qué dicha de luz tenerte!
¡Qué bendición reposar en tus brazos,
y aspirar la fragancia de tus pétalos
en cada instante de mi estación!
Edith Elvira Colqui Rojas-Perú
y un beso bailarín en la copa de mis labios
fueron suficientes argumentos
para tenerme en la palma de tu mano.
Llegaste como un radiante estío
y llenaste de primaveras mis días;
ahuyentaste las sombras
con tu rosa de amor.
Sin imaginarlo, imperceptiblemente,
todas tus flores de ternura me rodearon,
y te entregué mi mundo, amor.
¿Acaso la dicha tiene otro color que el tuyo?
¿Dónde se amará con más altura que entre tus rascacielos?
Te regalo cada pétalo de mis florestas,
cada bombeo de mi corazón;
te lo entrego sin reservas,
sin miedo, sin razonar,
te lo entrego todo en cada latido.
Tú serás mi mayo nuevo,
yo tu enero en eclosión,
mi azul caballero,
mi bardo de luz.
¡Qué dicha de luz tenerte!
¡Qué bendición reposar en tus brazos,
y aspirar la fragancia de tus pétalos
en cada instante de mi estación!
Edith Elvira Colqui Rojas-Perú