Edith Elvira Colqui Rojas
Poeta recién llegado
¿Qué haré con estos vidrios rotos
que desgarran mis sueños?
Gato insidioso,
te enroscas como rosa envenenada
y clavas tu espina felina
en mi aorta.
¿Qué haré con estas monedas de tedio
que pesan en mis bolsillos?
No tengo un vaso
para verter mi nostalgia,
ni una pared
donde recostar mi espalda cansada.
Me persigues en las tinieblas,
como fiera nocturna y silenciosa;
quieres ver mi esperanza rota,
sin fiesta.
Mis canciones y sus versiones
se acabaron;
solo quedas tú,
gato triste de mis penas,
maullando
en mi tejado mustio y herido.
¡Sáquenme de aquí!
Vengan, gatos del dolor,
desgarren sin piedad mi piel vencida;
arrástrenme en silencio por las cuestas
donde agonizan sombras sin respuestas.
No quiero respirar esta condena,
ni sostener esta máscara sin vena;
rechazo esta capa desteñida,
fantasma gris de un sueño ya perdido.
Y aun así, soy un ave
que se resiste a morir,
con un gato en el pecho
clavando sus garras en mis alas.
Edith Elvira Colqui Rojas-Perú ©
que desgarran mis sueños?
Gato insidioso,
te enroscas como rosa envenenada
y clavas tu espina felina
en mi aorta.
¿Qué haré con estas monedas de tedio
que pesan en mis bolsillos?
No tengo un vaso
para verter mi nostalgia,
ni una pared
donde recostar mi espalda cansada.
Me persigues en las tinieblas,
como fiera nocturna y silenciosa;
quieres ver mi esperanza rota,
sin fiesta.
Mis canciones y sus versiones
se acabaron;
solo quedas tú,
gato triste de mis penas,
maullando
en mi tejado mustio y herido.
¡Sáquenme de aquí!
Vengan, gatos del dolor,
desgarren sin piedad mi piel vencida;
arrástrenme en silencio por las cuestas
donde agonizan sombras sin respuestas.
No quiero respirar esta condena,
ni sostener esta máscara sin vena;
rechazo esta capa desteñida,
fantasma gris de un sueño ya perdido.
Y aun así, soy un ave
que se resiste a morir,
con un gato en el pecho
clavando sus garras en mis alas.
Edith Elvira Colqui Rojas-Perú ©