Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Hay sitios de mi cuerpo donde pesas menos,
pero no en las manos.
Los ojos han aprendido a mirarte de memoria,
pero mis manos, mis brazos,
todavía se confunden
porque ocupas nada y abarcas mucho.
Mira que también te extraño con la boca,
pero mi boca te dice a cada rato
y tu nombre sabe, sabe a ti, te reconoce.
Es probable que también te nombre
con mi ombligo
o con aquello que se levanta
más temprano cuando aún estoy dormido,
pero nunca recuerdo lo que sueño,
aunque sé que no sueño que despierto solo
como siempre despierto.
Nos perdimos, así es,
pero nuestros pies siguen conectados
porque caminas por la misma tierra;
tu pecho exhala el aire que hincha mi pecho
y eso equivale a respirarte en la distancia.
Somos anónimos de nuevo,
pero no desconocidos: sé que vives
y no quiero enterarme de lo contrario.
El cielo de no tenerte de por sí es pesado
como para tener que cargarlo sin ti.
pero no en las manos.
Los ojos han aprendido a mirarte de memoria,
pero mis manos, mis brazos,
todavía se confunden
porque ocupas nada y abarcas mucho.
Mira que también te extraño con la boca,
pero mi boca te dice a cada rato
y tu nombre sabe, sabe a ti, te reconoce.
Es probable que también te nombre
con mi ombligo
o con aquello que se levanta
más temprano cuando aún estoy dormido,
pero nunca recuerdo lo que sueño,
aunque sé que no sueño que despierto solo
como siempre despierto.
Nos perdimos, así es,
pero nuestros pies siguen conectados
porque caminas por la misma tierra;
tu pecho exhala el aire que hincha mi pecho
y eso equivale a respirarte en la distancia.
Somos anónimos de nuevo,
pero no desconocidos: sé que vives
y no quiero enterarme de lo contrario.
El cielo de no tenerte de por sí es pesado
como para tener que cargarlo sin ti.
27 de marzo de 2026
