Por nada.

Angelines

Poeta recién llegado
Pensé en nosotros,
en todo lo vivido,
en los momentos intensos
que aún saben a calma
cuando los recuerdo.
Contigo hubo paz,
hubo algo ligero,
algo que no pesaba.
Pero esto terminó.
Sin vuelta atrás.
Y lo entiendo.
Podríamos haber sanado
las faltas de respeto,
porque ambos estábamos cambiando.
Podríamos haber crecido
cada uno en lo suyo,
acompañándonos.
Incluso
haber aceptado
lo que no se puede cambiar.
Pero hubo un punto.
Uno que no se rompe en silencio,
uno que lo cambia todo.
Cuando necesitaba
tu firmeza,
tu verdad,
tus valores de frente,
no estuviste.
Elegiste lo fácil.
Y después,
me hiciste responsable
de lo que no supiste sostener.
Y eso…
eso no lo perdono.
Lo entiendo,
lo proceso,
lo acepto.
Pero no vuelve.
Porque aceptar
no es regresar,
ni querer de nuevo.
Se rompió algo más grande:
la confianza,
ese “nosotros”
que era solo de dos.
Y aunque para ti
no haya significado lo mismo,
para mí
era todo.
Por eso duele así,
por eso termina así:
porque elegiste romper
lo que estábamos construyendo
por nada.
 
Pensé en nosotros,
en todo lo vivido,
en los momentos intensos
que aún saben a calma
cuando los recuerdo.
Contigo hubo paz,
hubo algo ligero,
algo que no pesaba.
Pero esto terminó.
Sin vuelta atrás.
Y lo entiendo.
Podríamos haber sanado
las faltas de respeto,
porque ambos estábamos cambiando.
Podríamos haber crecido
cada uno en lo suyo,
acompañándonos.
Incluso
haber aceptado
lo que no se puede cambiar.
Pero hubo un punto.
Uno que no se rompe en silencio,
uno que lo cambia todo.
Cuando necesitaba
tu firmeza,
tu verdad,
tus valores de frente,
no estuviste.
Elegiste lo fácil.
Y después,
me hiciste responsable
de lo que no supiste sostener.
Y eso…
eso no lo perdono.
Lo entiendo,
lo proceso,
lo acepto.
Pero no vuelve.
Porque aceptar
no es regresar,
ni querer de nuevo.
Se rompió algo más grande:
la confianza,
ese “nosotros”
que era solo de dos.
Y aunque para ti
no haya significado lo mismo,
para mí
era todo.
Por eso duele así,
por eso termina así:
porque elegiste romper
lo que estábamos construyendo
por nada.
A veces la pareja no ofrece la firmeza ni la verdad que uno necesita.
Uno opta por la vía más fácil, dejando que el otro cargue con lo que no supo sostener, rompiendo la confianza.

Saludos
 
Pensé en nosotros,
en todo lo vivido,
en los momentos intensos
que aún saben a calma
cuando los recuerdo.
Contigo hubo paz,
hubo algo ligero,
algo que no pesaba.
Pero esto terminó.
Sin vuelta atrás.
Y lo entiendo.
Podríamos haber sanado
las faltas de respeto,
porque ambos estábamos cambiando.
Podríamos haber crecido
cada uno en lo suyo,
acompañándonos.
Incluso
haber aceptado
lo que no se puede cambiar.
Pero hubo un punto.
Uno que no se rompe en silencio,
uno que lo cambia todo.
Cuando necesitaba
tu firmeza,
tu verdad,
tus valores de frente,
no estuviste.
Elegiste lo fácil.
Y después,
me hiciste responsable
de lo que no supiste sostener.
Y eso…
eso no lo perdono.
Lo entiendo,
lo proceso,
lo acepto.
Pero no vuelve.
Porque aceptar
no es regresar,
ni querer de nuevo.
Se rompió algo más grande:
la confianza,
ese “nosotros”
que era solo de dos.
Y aunque para ti
no haya significado lo mismo,
para mí
era todo.
Por eso duele así,
por eso termina así:
porque elegiste romper
lo que estábamos construyendo
por nada.
Así es el amor, se acaba y luego no lo aceptamos y el otro ya no es y ya no lo vuelves a encontrar y pir más que el quisiera seguir siendo ya no logra reproducir la misma imagen y parece que miente, y desconfiamos. Perdón, tu poema es tan profundo, tan veraz que me sonó como mi propia voz.
Disfruté esa introspección que me arrastró a mis propios abismos. Un placer leerte. Gracias por compartir.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba