duf9991
Poeta adicto al portal
En sus manos solo veo
pintadas las caricias
que tanto quiso y nunca tuvo.
Esas manos tétricas
son más hueso que carne
y sus uñas lo son todo
menos humanas.
En sus manos solo veo
las venas remarcadas
sin sangre que las llene,
y esos dedos demacrados
llenos de muerte que solo anhelaban
y nunca obtuvieron.
En sus manos solo veo
entre surcos de los dedos
los deseos más enormes,
los sueños más gigantes
que esas mismas manos
podridas pudieron realizar
mas no lo hicieron.
Solo veo que esas manos
se aferraban y esos huesos
no eran fuertes,
mas crueles sus pezuñas
estaban llenas de tierra,
tierra de odio, de envidia
pues nunca pudieron de ese
cable halar y escalar.
¡Cómo odio esas manos
y cuál es mi sorpresa al descubrir
que ellas, muertas
son el vil reflejo de las mías,
reflejo de agua en este lago deprimente
cuya luz es esa cruel blanca esfera,
Reina de la noche!
pintadas las caricias
que tanto quiso y nunca tuvo.
Esas manos tétricas
son más hueso que carne
y sus uñas lo son todo
menos humanas.
En sus manos solo veo
las venas remarcadas
sin sangre que las llene,
y esos dedos demacrados
llenos de muerte que solo anhelaban
y nunca obtuvieron.
En sus manos solo veo
entre surcos de los dedos
los deseos más enormes,
los sueños más gigantes
que esas mismas manos
podridas pudieron realizar
mas no lo hicieron.
Solo veo que esas manos
se aferraban y esos huesos
no eran fuertes,
mas crueles sus pezuñas
estaban llenas de tierra,
tierra de odio, de envidia
pues nunca pudieron de ese
cable halar y escalar.
¡Cómo odio esas manos
y cuál es mi sorpresa al descubrir
que ellas, muertas
son el vil reflejo de las mías,
reflejo de agua en este lago deprimente
cuya luz es esa cruel blanca esfera,
Reina de la noche!