Hoy que revienta la ira
y florece la tristeza,
mientras el mundo delira
y alimenta la vileza.
Camino entre los escombros
de verdades malheridas,
donde se quiebran los hombros
que sostuvieron las vidas.
Y miro dentro, en silencio,
sin culpar a lo de fuera,
pues sé que en mi propio incendio
también la sombra me espera.
Mas si contengo el instante
y abrazo cuanto acontece,
veré que incluso el quebranto
en su raíz fortalece.
Que no hay tormenta tan fiera
que no revele un camino,
ni herida que no se abriera
para encontrarse a uno mismo.
y florece la tristeza,
mientras el mundo delira
y alimenta la vileza.
Camino entre los escombros
de verdades malheridas,
donde se quiebran los hombros
que sostuvieron las vidas.
Y miro dentro, en silencio,
sin culpar a lo de fuera,
pues sé que en mi propio incendio
también la sombra me espera.
Mas si contengo el instante
y abrazo cuanto acontece,
veré que incluso el quebranto
en su raíz fortalece.
Que no hay tormenta tan fiera
que no revele un camino,
ni herida que no se abriera
para encontrarse a uno mismo.