GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Todo es tan pasajero
como permanente en esta vida.
Lo permanente
tiene memoria selectiva,
se disfraza de costumbre,
pide lugar
sin avisar,
ocupa el lado
tibio de la cama.
Lo pasajero
llega con olor a calle,
apenas te acaricia
y lo desordena todo,
promete sin voz
y se va
antes de cumplir.
Aun así,
dejan recuerdos.
Todo pasa,
incluso lo que se queda,
incluso lo que jura irse.
Esta vida responde a medias,
como quien sonríe
con la boca llena.
La pregunta queda flotando:
qué es, al final,
lo que queda.
Habría que preguntarle,
incluso,
a la otra vida.
G.G.G.
MAY/2026
como permanente en esta vida.
Lo permanente
tiene memoria selectiva,
se disfraza de costumbre,
pide lugar
sin avisar,
ocupa el lado
tibio de la cama.
Lo pasajero
llega con olor a calle,
apenas te acaricia
y lo desordena todo,
promete sin voz
y se va
antes de cumplir.
Aun así,
dejan recuerdos.
Todo pasa,
incluso lo que se queda,
incluso lo que jura irse.
Esta vida responde a medias,
como quien sonríe
con la boca llena.
La pregunta queda flotando:
qué es, al final,
lo que queda.
Habría que preguntarle,
incluso,
a la otra vida.
G.G.G.
MAY/2026
