Cuando el estado
de excepción
es regla
y ves
en cifras
y en la piel
que ha cerrado
al alza el desdén
la pobreza infantil
las ventas de ganado
la población carcelaria
los helmínticos alquileres
la entrega de tierras al güero
el agujero en las chapas del liceo
el ozono y ahora las cianobacterias
las grasas saturadas o sea la cagalera
por eso del barril de crudo a cientoveinte
la renta de las pasteras y cómo desborda
la pala del magnate mientras nos empuja
al confort como a un patio de aniquilación
en este barrio en el que solo entran balas
y ya no hay esquela de pase sin llamar
y el miedo a madrugar tras la caída
del sol el empleo los revoques
el culo y también la papada
del derecho internacional
ese bote que se hunde
sobre los infértiles
escombros
de la fe
el asiento
que no cede
usted ni nadie.
de excepción
es regla
y ves
en cifras
y en la piel
que ha cerrado
al alza el desdén
la pobreza infantil
las ventas de ganado
la población carcelaria
los helmínticos alquileres
la entrega de tierras al güero
el agujero en las chapas del liceo
el ozono y ahora las cianobacterias
las grasas saturadas o sea la cagalera
por eso del barril de crudo a cientoveinte
la renta de las pasteras y cómo desborda
la pala del magnate mientras nos empuja
al confort como a un patio de aniquilación
en este barrio en el que solo entran balas
y ya no hay esquela de pase sin llamar
y el miedo a madrugar tras la caída
del sol el empleo los revoques
el culo y también la papada
del derecho internacional
ese bote que se hunde
sobre los infértiles
escombros
de la fe
el asiento
que no cede
usted ni nadie.
Última edición: