Évano
Libre, sin dioses.
"Acercaos un poco... os voy a contar un secreto. Todos creen saber qué pasó en la casa de la abuela de Caperucita, pero nadie sabe la verdad sobre lo que ocurrió con las fresas y las cerezas. La puerta estaba abierta y el lobo... el lobo ya estaba dentro. Pero no tengáis miedo, porque esta niña tiene un plan y unas piernas muy rápidas. Escuchad con atención, y cuando el peligro aceche, ayudadme con un suspiro que diga: 'ay ay ay'. ¿Os atrevéis a entrar en el bosque? ¡Vamos, entremos!
El lobo en la puerta,
la puerta está abierta.
Ya el lobo es la abuela,
ya abuela no hay
ay ay ay
La niña y su cesta
le traen a la abuela
cerezas y fresas,
pero abuela no hay
ay ay ay
¡Qué grandes orejas
tienes hoy, abuela!;
¡Qué grandes las muelas,
y cuántas ojeras!
ay ay ay
Me llevo las fresas,
cerezas y cesta;
tú no eres mi abuela.
Me vuelvo a la aldea
ay ay ay
El lobo que vuela.
Le tiro las fresas,
cerezas y cesta
y corren mis piernas
Ay ay ay
El lobo tropieza
con fresas y cesta.
Chichón y cabeza,
el lobo se queda,
me vuelvo a la aldea
comiendo cerezas
uy uy uy
Gracias por leer
y cantar.
El lobo en la puerta,
la puerta está abierta.
Ya el lobo es la abuela,
ya abuela no hay
ay ay ay
La niña y su cesta
le traen a la abuela
cerezas y fresas,
pero abuela no hay
ay ay ay
¡Qué grandes orejas
tienes hoy, abuela!;
¡Qué grandes las muelas,
y cuántas ojeras!
ay ay ay
Me llevo las fresas,
cerezas y cesta;
tú no eres mi abuela.
Me vuelvo a la aldea
ay ay ay
El lobo que vuela.
Le tiro las fresas,
cerezas y cesta
y corren mis piernas
Ay ay ay
El lobo tropieza
con fresas y cesta.
Chichón y cabeza,
el lobo se queda,
me vuelvo a la aldea
comiendo cerezas
uy uy uy
Gracias por leer
y cantar.
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