Escollos

P.Carrillo.Sancho

Poeta recién llegado
-Hola… tenemos que hablar.

-¡Joder! ¿Otra vez?
Estarás orgulloso de tu tozudez,
Por favor, no vengas a molestar.

-Cálmate… Creo que es un buen momento

-Hoy no estoy para escuchar tonterías
ni para regurgitar miserias,
Acércame una cerveza, que estoy sediento.

-Como siempre, tus problemas para otro día
o cruzando los dedos para que se resuelvan solos.
y amigo... aquí ya solo va quedando escollos,
Eres incapaz de pedir ayuda por tu cobardía...
Pasa el tiempo y nadie más puede oírlo
pero yo ya no soporto tu grito silencioso
este grito cobarde y lastimoso
mientras simulas estar tranquilo.

-No sabes cómo me agotas...

-¡Sí! Desgraciadamente existo en esa desaliñada cabeza

-¿Tú te alimentas de mis derrotas?

-De tu autodesprecio y tu bajeza.
Me inquieta saber qué buscas con tanto interés en el suelo.
¿Alguna vez encontraste algo? ¿Alguna solución?
Se repite el pensamiento de cómo poner fin al desconsuelo.
La única forma que se te ocurre para terminar con esta situación.

-¿Y qué hacemos si nadie nos llama?
...
Nadie acude, nunca preguntan por mí...
Resulta complicado de asumir,
pasa el tiempo y con él nuestro vacío se agrava.
A veces pienso que debo de ser inmortal
ya que Dios no debe saber que existo.

-Esto dicho por un ateo tiene gracia, el chiste no estuvo mal.
¿O ahora que nos tienta el final vas a hacerte amigo de Cristo?

-Yo no me hago amigo de nadie,
arropado en mi soledad inefable.
¿Qué he de explicarte que tú no sepas?
La paz que me aporta el silencio es muy apacible.
y por eso cogeré otra cerveza a ver si consigo que te adormezcas.
 
-Hola… tenemos que hablar.

-¡Joder! ¿Otra vez?
Estarás orgulloso de tu tozudez,
Por favor, no vengas a molestar.

-Cálmate… Creo que es un buen momento

-Hoy no estoy para escuchar tonterías
ni para regurgitar miserias,
Acércame una cerveza, que estoy sediento.

-Como siempre, tus problemas para otro día
o cruzando los dedos para que se resuelvan solos.
y amigo... aquí ya solo va quedando escollos,
Eres incapaz de pedir ayuda por tu cobardía...
Pasa el tiempo y nadie más puede oírlo
pero yo ya no soporto tu grito silencioso
este grito cobarde y lastimoso
mientras simulas estar tranquilo.

-No sabes cómo me agotas...

-¡Sí! Desgraciadamente existo en esa desaliñada cabeza

-¿Tú te alimentas de mis derrotas?

-De tu autodesprecio y tu bajeza.
Me inquieta saber qué buscas con tanto interés en el suelo.
¿Alguna vez encontraste algo? ¿Alguna solución?
Se repite el pensamiento de cómo poner fin al desconsuelo.
La única forma que se te ocurre para terminar con esta situación.

-¿Y qué hacemos si nadie nos llama?
...
Nadie acude, nunca preguntan por mí...
Resulta complicado de asumir,
pasa el tiempo y con él nuestro vacío se agrava.
A veces pienso que debo de ser inmortal
ya que Dios no debe saber que existo.

-Esto dicho por un ateo tiene gracia, el chiste no estuvo mal.
¿O ahora que nos tienta el final vas a hacerte amigo de Cristo?

-Yo no me hago amigo de nadie,
arropado en mi soledad inefable.
¿Qué he de explicarte que tú no sepas?
La paz que me aporta el silencio es muy apacible.
y por eso cogeré otra cerveza a ver si consigo que te adormezcas.
Buen comienzo P.Carrillo.Sancho.
Bienvenido al Foro.

Saludos
 
Bienvenido, P. Carrillo, buen inicio en el Portal compartiendo este sentido poema que nos ofreces como primicia y muestra de tu obra lírica.
Espero te encuentres a gusto entre nosotros y sigas presentando asiduamente tus temas en los foros del Portal.


72fd9c20-8ba9-4abf-b025-106a3d4e3e28.gif
 
-Hola… tenemos que hablar.

-¡Joder! ¿Otra vez?
Estarás orgulloso de tu tozudez,
Por favor, no vengas a molestar.

-Cálmate… Creo que es un buen momento

-Hoy no estoy para escuchar tonterías
ni para regurgitar miserias,
Acércame una cerveza, que estoy sediento.

-Como siempre, tus problemas para otro día
o cruzando los dedos para que se resuelvan solos.
y amigo... aquí ya solo va quedando escollos,
Eres incapaz de pedir ayuda por tu cobardía...
Pasa el tiempo y nadie más puede oírlo
pero yo ya no soporto tu grito silencioso
este grito cobarde y lastimoso
mientras simulas estar tranquilo.

-No sabes cómo me agotas...

-¡Sí! Desgraciadamente existo en esa desaliñada cabeza

-¿Tú te alimentas de mis derrotas?

-De tu autodesprecio y tu bajeza.
Me inquieta saber qué buscas con tanto interés en el suelo.
¿Alguna vez encontraste algo? ¿Alguna solución?
Se repite el pensamiento de cómo poner fin al desconsuelo.
La única forma que se te ocurre para terminar con esta situación.

-¿Y qué hacemos si nadie nos llama?
...
Nadie acude, nunca preguntan por mí...
Resulta complicado de asumir,
pasa el tiempo y con él nuestro vacío se agrava.
A veces pienso que debo de ser inmortal
ya que Dios no debe saber que existo.

-Esto dicho por un ateo tiene gracia, el chiste no estuvo mal.
¿O ahora que nos tienta el final vas a hacerte amigo de Cristo?

-Yo no me hago amigo de nadie,
arropado en mi soledad inefable.
¿Qué he de explicarte que tú no sepas?
La paz que me aporta el silencio es muy apacible.
y por eso cogeré otra cerveza a ver si consigo que te adormezcas.
Excelente soliloquio. Muy buen poema. Un gusto leerte.
 
-Hola… tenemos que hablar.

-¡Joder! ¿Otra vez?
Estarás orgulloso de tu tozudez,
Por favor, no vengas a molestar.

-Cálmate… Creo que es un buen momento

-Hoy no estoy para escuchar tonterías
ni para regurgitar miserias,
Acércame una cerveza, que estoy sediento.

-Como siempre, tus problemas para otro día
o cruzando los dedos para que se resuelvan solos.
y amigo... aquí ya solo va quedando escollos,
Eres incapaz de pedir ayuda por tu cobardía...
Pasa el tiempo y nadie más puede oírlo
pero yo ya no soporto tu grito silencioso
este grito cobarde y lastimoso
mientras simulas estar tranquilo.

-No sabes cómo me agotas...

-¡Sí! Desgraciadamente existo en esa desaliñada cabeza

-¿Tú te alimentas de mis derrotas?

-De tu autodesprecio y tu bajeza.
Me inquieta saber qué buscas con tanto interés en el suelo.
¿Alguna vez encontraste algo? ¿Alguna solución?
Se repite el pensamiento de cómo poner fin al desconsuelo.
La única forma que se te ocurre para terminar con esta situación.

-¿Y qué hacemos si nadie nos llama?
...
Nadie acude, nunca preguntan por mí...
Resulta complicado de asumir,
pasa el tiempo y con él nuestro vacío se agrava.
A veces pienso que debo de ser inmortal
ya que Dios no debe saber que existo.

-Esto dicho por un ateo tiene gracia, el chiste no estuvo mal.
¿O ahora que nos tienta el final vas a hacerte amigo de Cristo?

-Yo no me hago amigo de nadie,
arropado en mi soledad inefable.
¿Qué he de explicarte que tú no sepas?
La paz que me aporta el silencio es muy apacible.
y por eso cogeré otra cerveza a ver si consigo que te adormezcas.
¡Cuánta profundidad y belleza en tu poema! ¡Un diálogo genial! Para reflexionar. Me encantó leerte... Saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba