crisantemo
Poeta fiel al portal
Creo que me llamo Roy.
No hace mucho si alguien gritaba Roy por la calle giraba la cabeza.
Dejé de salir a la calle.
Me paso las noches escribiendo calles por donde no pasa gente,
de días duermo.
Esta noche he escrito este poema sobre San Bernardino
pero no me siento mal por eso. Está saliendo el Sol.
En las tazas que hay sobre la mesa,
al lado de los platos de la cena de ayer,
solo hay restos de café.
El cenicero está lleno de colillas y ceniza;
no sé si quedará algún cigarrillo en el paquete de tabaco. […]
Estoy pensando en irme a la cama
Lo mejor que podría hacer es irme a la cama pero,
en lugar de eso,
lleno de nuevo la taza de café y enciendo otro cigarrillo;
quiero leer lo que he escrito,
nunca he estado en San Bernardino y estoy intrigado.
No hace mucho si alguien gritaba Roy por la calle giraba la cabeza.
Dejé de salir a la calle.
Me paso las noches escribiendo calles por donde no pasa gente,
de días duermo.
Esta noche he escrito este poema sobre San Bernardino
pero no me siento mal por eso. Está saliendo el Sol.
En las tazas que hay sobre la mesa,
al lado de los platos de la cena de ayer,
solo hay restos de café.
El cenicero está lleno de colillas y ceniza;
no sé si quedará algún cigarrillo en el paquete de tabaco. […]
Estoy pensando en irme a la cama
Lo mejor que podría hacer es irme a la cama pero,
en lugar de eso,
lleno de nuevo la taza de café y enciendo otro cigarrillo;
quiero leer lo que he escrito,
nunca he estado en San Bernardino y estoy intrigado.