ROSAS
(o el universo inconcluso)
Las rosas negras en su búcaro verde
buscaban con denuedo sus pies rojos
querían la libertad de los estorninos
esos cuerpos negros como llamas
que resolvían con audacia sus vuelos metafísicos
Las rosas verdes en sus búcaros rojos
vertían negras lágrimas sobre el azul de las llamas
haciendo nacer la oscuridad en la mente dolorida
los estorninos traían en su mirada
los incoloros festones de la noche
Las rosas amarillas palidecían sudorosas
los búcaros negros reflejaban los ojos ciegos
rebosantes de lágrimas azules
un coro de velones rojo fuego
se inclinaban respetuosos ante ellas
Rosas azules como pupilas de ciego
acariciaban al viento con el cielo de sus pétalos
temblorosos los búcaros iridiscentes
balbuceaban apenas como ornitorrincos
recién nacidos
Guantes de seda habitados por manos ápteras
trataban de poner orden en el silencio incoloro
desde el ábside monocular
la oración inconclusa trataba de escapar
del pentagrama donde ejercía de rosa
Desprovistos ya de toda velocidad
los párpados parpadeantes
armados de pestañas aceradas
despojaban a las rosas de sus espinas
espitas coloreadas como mejillas de novia
Rosas negras
rosas verdes
amarillas rosas
rosas azules
buscaban
la rosa roja
todavía no creada.
(o el universo inconcluso)
Las rosas negras en su búcaro verde
buscaban con denuedo sus pies rojos
querían la libertad de los estorninos
esos cuerpos negros como llamas
que resolvían con audacia sus vuelos metafísicos
Las rosas verdes en sus búcaros rojos
vertían negras lágrimas sobre el azul de las llamas
haciendo nacer la oscuridad en la mente dolorida
los estorninos traían en su mirada
los incoloros festones de la noche
Las rosas amarillas palidecían sudorosas
los búcaros negros reflejaban los ojos ciegos
rebosantes de lágrimas azules
un coro de velones rojo fuego
se inclinaban respetuosos ante ellas
Rosas azules como pupilas de ciego
acariciaban al viento con el cielo de sus pétalos
temblorosos los búcaros iridiscentes
balbuceaban apenas como ornitorrincos
recién nacidos
Guantes de seda habitados por manos ápteras
trataban de poner orden en el silencio incoloro
desde el ábside monocular
la oración inconclusa trataba de escapar
del pentagrama donde ejercía de rosa
Desprovistos ya de toda velocidad
los párpados parpadeantes
armados de pestañas aceradas
despojaban a las rosas de sus espinas
espitas coloreadas como mejillas de novia
Rosas negras
rosas verdes
amarillas rosas
rosas azules
buscaban
la rosa roja
todavía no creada.