aoz
Poeta recién llegado
El Veterano
Adapté el furor del combate
en un entierro de mi adentro;
al límite quebré el eco de lo que era,
rompí el sistema de mi cerebro,
y me aislé responsable
como todo un Sargento.
Soy vagabundo entre los ingenuos,
camuflajeado de insignificante. Alerta,
el loco de la guerra, el táctico
en sus burbujas observando
la fácil supervivencia,
salvando vidas…
Fui moribundo de la pena
sufriendo el manto diario,
respiraba psicosis como oxígeno, impío
entre los relámpagos de la memoria;
y las voces murmullaban su llegada,
acechando como fieras,
me hablaban su idioma, el trauma
que no veía: me torturaron, esquizofrenia…
Una batalla interna de años
y el ego muerto por el triunfo.
Un dialogo eterno buscando significado
al tiempo perdido.
El guerrero sostenido en la mirada
agotado de sufrimiento, vigilaba
la esperanza de Cristo,
su amor…
Dios gracias.
Tuve victoria, quizás
tuve la ayuda, te escribo.
Adapté el furor del combate
en un entierro de mi adentro;
al límite quebré el eco de lo que era,
rompí el sistema de mi cerebro,
y me aislé responsable
como todo un Sargento.
Soy vagabundo entre los ingenuos,
camuflajeado de insignificante. Alerta,
el loco de la guerra, el táctico
en sus burbujas observando
la fácil supervivencia,
salvando vidas…
Fui moribundo de la pena
sufriendo el manto diario,
respiraba psicosis como oxígeno, impío
entre los relámpagos de la memoria;
y las voces murmullaban su llegada,
acechando como fieras,
me hablaban su idioma, el trauma
que no veía: me torturaron, esquizofrenia…
Una batalla interna de años
y el ego muerto por el triunfo.
Un dialogo eterno buscando significado
al tiempo perdido.
El guerrero sostenido en la mirada
agotado de sufrimiento, vigilaba
la esperanza de Cristo,
su amor…
Dios gracias.
Tuve victoria, quizás
tuve la ayuda, te escribo.