Adalberto Martin USA
Poeta recién llegado
Las dos máscaras del caos
Uno el error del mundo justifica
con la risa que muerde lo insensato,
el otro, en su amarguísimo retrato,
con llanto eterno el alma mortifica.
Demócrito lo falso multiplica
en carcajada de fugaz boato,
y Heráclito, siguiendo el mismo trato,
en un río de lágrimas se implica.
No les asombre, humanos, tal porfía,
que es un mismo dolor el que los mueve,
sea en rostro de pena o alegría.
Busquen el centro en su jornada breve:
que ni el gozo les nuble la agonía,
ni que el llanto al abismo… allá los lleve.
Adalberto Martín
Uno el error del mundo justifica
con la risa que muerde lo insensato,
el otro, en su amarguísimo retrato,
con llanto eterno el alma mortifica.
Demócrito lo falso multiplica
en carcajada de fugaz boato,
y Heráclito, siguiendo el mismo trato,
en un río de lágrimas se implica.
No les asombre, humanos, tal porfía,
que es un mismo dolor el que los mueve,
sea en rostro de pena o alegría.
Busquen el centro en su jornada breve:
que ni el gozo les nuble la agonía,
ni que el llanto al abismo… allá los lleve.
Adalberto Martín