Verde viento de los velos
que por los campos de noche
va enredando tus cabellos
con un silencio de monte.
Tengo celos de la brisa,
caballo de vidrio y sombra,
que te muerde las mejillas
mientras el río te nombra.
Tu vestido es un olivo
de lino blanco y esencia,
que guarda tu cuerpo vivo
bajo una doble inocencia.
Y esa risa de granada,
fruto de rojo encendido,
va sembrando por la senda
un camino de gemido.
Miro tus pasos de nardo,
tu andar de pino y de trigo,
y envidio al polvo que cubre
esos descalzos pies de higo.
*****
que por los campos de noche
va enredando tus cabellos
con un silencio de monte.
Tengo celos de la brisa,
caballo de vidrio y sombra,
que te muerde las mejillas
mientras el río te nombra.
Tu vestido es un olivo
de lino blanco y esencia,
que guarda tu cuerpo vivo
bajo una doble inocencia.
Y esa risa de granada,
fruto de rojo encendido,
va sembrando por la senda
un camino de gemido.
Miro tus pasos de nardo,
tu andar de pino y de trigo,
y envidio al polvo que cubre
esos descalzos pies de higo.
*****