Gustavo Adolfo Jaramillo
GUSTAVO ADOLFO JARAMILLO
Como los últimos rayos de la luz del día,
así siento que se esta apagando el alma mía.
Mientras mi último recuerdo alegre, de repente.
me esta siendo arrancado, por un viento insolente.
En este instante, al cielo elevo una letanía.
Se oye en el aire un tenue adiós en la lejanía.
Pero para a todos, mi adiós es indiferente.
Momento de añorar, un amigo clemente.
Sin haber empezado el juego, ya perdía.
Ya llegó el ocaso de la absurda vida mía.
Te dejo tierra, con todo el rencor puesto al frente;
Y no quiero volver, a esa vida tan hiriente.
así siento que se esta apagando el alma mía.
Mientras mi último recuerdo alegre, de repente.
me esta siendo arrancado, por un viento insolente.
En este instante, al cielo elevo una letanía.
Se oye en el aire un tenue adiós en la lejanía.
Pero para a todos, mi adiós es indiferente.
Momento de añorar, un amigo clemente.
Sin haber empezado el juego, ya perdía.
Ya llegó el ocaso de la absurda vida mía.
Te dejo tierra, con todo el rencor puesto al frente;
Y no quiero volver, a esa vida tan hiriente.