Piedad Acosta Ruiz
Poeta recién llegado
Canto de mi vida,
hoy he visto tus empinadas
montañas reposar,
en la autopista
Medellín Bogotá.
Hoy, en este mes
de mayo de 2026,
he sentido la fresca
lluvia de oriente,
haciendo los frutos
germinar y crecer.
He visto el ganado pastando,
bajo un cielo azulado
de juguetonas blancas
nubes colmado.
El trafico intermitente
del turista de Oriente,
las cordilleras que se juntan
y luego se separan,
para luego perderse
en el sol poniente del este.
Marinilla, el Peñol, Guatapé,
El Retiro, La Ceja, Sonsón, Guarne,
Rionegro, el Santuario, Marinilla,
San Rafael, San Vicente, y cómo
me iba a faltar el Carmen
de Viboral, sus losas de
talla internacional, con la vereda
La Palma, donde el jubilado
hacer un edén en sus tierras,
al lado de las más bellas flores
que esta Colombia exporta
para engalanar las fiestas,
acompañado la torta, dulces, manjares,
preseas, y las más finas prendas
con las que celebran sus más
bellos momentos,
aquellos a los que la vida
y los detalles aún les importa.
Hoy he visto la casita campesina
y al labriego que la habita,
la grandeza de su gente,
la compañía de sus amorosos perros y gatos,
la gallina prodigando a sus polluelos
los cuidados más apapullantes y diligentes.
Oriente, donde en medio de las olas de calor,
la gente se refugias en sus pueblos,
recibiendo la fresca brisa,
la más refrescante llovizna,
calmando la sed y el estrés
de la acuciante vida citadina.
Mi oriente, tu oriente
más allá de una latitud,
de un terruño, tendrías que venir a ver
para saber, porque no quieren pertenecer
al Área Metropolitana del Valle de Aburrá;
si lo hacen, perderán su identidad,
la celestial magia que les da autonomía,
y a sus regiones, progreso y pujanza.
Acércate y descubre porque
hubo un día en que esta Colombia
que estuvo gobernada desde el Oriente por
Tomás Cipriano de Mosquera,
tras ganar la guerra civil en 1863,
personaje famoso por establecer
los Estados Unidos de Colombia y presentar
una amplia lista de libertades individuales.
Esta Convención de Rionegro (Antioquia)
redactó y promulgó la Constitución Política
de los Estados Unidos de Colombia.
Esta Carta Magna consagró un régimen federal,
aunque polémico, porque ya no éramos
el país del Sagrado Corazón en voz confió,
que lleva cada campesino y citadino
en lo más profundo de su alma, la misma que cubre
su piel y vestido, los mismos que han guiado su destino.
Esta Constitución de 1863,
conocida como la Constitución de Rionegro,
fue una carta magna de corte liberal,
radical y profundamente laica.
para que las castas mestizas, negras
y blancas sellaran su destino.
Canto de mi vida,
visita a Oriente,
si eres terrenal
para que conozcas
el cielo en la tierra,
para que vuelvas
y descubras que hay
millones de razones
para seguir viviendo y disfrutando
de las dadivas que produce esta tierra,
y las tiernas manos que te enseñan,
que este mundo merece ser,
dignamente habitado.
hoy he visto tus empinadas
montañas reposar,
en la autopista
Medellín Bogotá.
Hoy, en este mes
de mayo de 2026,
he sentido la fresca
lluvia de oriente,
haciendo los frutos
germinar y crecer.
He visto el ganado pastando,
bajo un cielo azulado
de juguetonas blancas
nubes colmado.
El trafico intermitente
del turista de Oriente,
las cordilleras que se juntan
y luego se separan,
para luego perderse
en el sol poniente del este.
Marinilla, el Peñol, Guatapé,
El Retiro, La Ceja, Sonsón, Guarne,
Rionegro, el Santuario, Marinilla,
San Rafael, San Vicente, y cómo
me iba a faltar el Carmen
de Viboral, sus losas de
talla internacional, con la vereda
La Palma, donde el jubilado
hacer un edén en sus tierras,
al lado de las más bellas flores
que esta Colombia exporta
para engalanar las fiestas,
acompañado la torta, dulces, manjares,
preseas, y las más finas prendas
con las que celebran sus más
bellos momentos,
aquellos a los que la vida
y los detalles aún les importa.
Hoy he visto la casita campesina
y al labriego que la habita,
la grandeza de su gente,
la compañía de sus amorosos perros y gatos,
la gallina prodigando a sus polluelos
los cuidados más apapullantes y diligentes.
Oriente, donde en medio de las olas de calor,
la gente se refugias en sus pueblos,
recibiendo la fresca brisa,
la más refrescante llovizna,
calmando la sed y el estrés
de la acuciante vida citadina.
Mi oriente, tu oriente
más allá de una latitud,
de un terruño, tendrías que venir a ver
para saber, porque no quieren pertenecer
al Área Metropolitana del Valle de Aburrá;
si lo hacen, perderán su identidad,
la celestial magia que les da autonomía,
y a sus regiones, progreso y pujanza.
Acércate y descubre porque
hubo un día en que esta Colombia
que estuvo gobernada desde el Oriente por
Tomás Cipriano de Mosquera,
tras ganar la guerra civil en 1863,
personaje famoso por establecer
los Estados Unidos de Colombia y presentar
una amplia lista de libertades individuales.
Esta Convención de Rionegro (Antioquia)
redactó y promulgó la Constitución Política
de los Estados Unidos de Colombia.
Esta Carta Magna consagró un régimen federal,
aunque polémico, porque ya no éramos
el país del Sagrado Corazón en voz confió,
que lleva cada campesino y citadino
en lo más profundo de su alma, la misma que cubre
su piel y vestido, los mismos que han guiado su destino.
Esta Constitución de 1863,
conocida como la Constitución de Rionegro,
fue una carta magna de corte liberal,
radical y profundamente laica.
para que las castas mestizas, negras
y blancas sellaran su destino.
Canto de mi vida,
visita a Oriente,
si eres terrenal
para que conozcas
el cielo en la tierra,
para que vuelvas
y descubras que hay
millones de razones
para seguir viviendo y disfrutando
de las dadivas que produce esta tierra,
y las tiernas manos que te enseñan,
que este mundo merece ser,
dignamente habitado.