maria g. hermoso
Poeta fiel al portal
¿Aun crees en el secreto?
Y piensas: ¡Todo es puro misterio!
¿Abriste los ojos
o sigues dejando
que esa niña
continúe agotando tu voz?
Alcanzaste el fin
y sigues perdida en el regreso.
Ya no creo en la niña,
no creo en ella.
Aun busco la noche
la voz del puro ardor,
del fuego.
Mi mirada aun sigue perdida
en un horizonte invisible.
Deje de sentir el ritmo
de este trago.
Mis labios sellaron las cartas
que tu nunca me escribiste.
He dejado de temer
y aun así siento el dolor,
el dolor de lo inconcreto.
Sigo llorando en las noches vacías.
Sigo sintiéndome sola,
aprendí a reconocerlo.
La luz se ha vuelto más tenue.
¿Me invitas a un pitillo?
Ya no sueño con que me aten las manos,
encontré la llave....
dime tú cuál es la puerta.
Se arrastran las huellas,
mis huellas.
Continúan buscando
un vació que aspira a una
mejor consideración.
Una jaula abierta,
una canción olvidada,
un desastre,
decir y callar.
Una reconciliación
entre mis sirenas
y el mar.
Y piensas: ¡Todo es puro misterio!
¿Abriste los ojos
o sigues dejando
que esa niña
continúe agotando tu voz?
Alcanzaste el fin
y sigues perdida en el regreso.
Ya no creo en la niña,
no creo en ella.
Aun busco la noche
la voz del puro ardor,
del fuego.
Mi mirada aun sigue perdida
en un horizonte invisible.
Deje de sentir el ritmo
de este trago.
Mis labios sellaron las cartas
que tu nunca me escribiste.
He dejado de temer
y aun así siento el dolor,
el dolor de lo inconcreto.
Sigo llorando en las noches vacías.
Sigo sintiéndome sola,
aprendí a reconocerlo.
La luz se ha vuelto más tenue.
¿Me invitas a un pitillo?
Ya no sueño con que me aten las manos,
encontré la llave....
dime tú cuál es la puerta.
Se arrastran las huellas,
mis huellas.
Continúan buscando
un vació que aspira a una
mejor consideración.
Una jaula abierta,
una canción olvidada,
un desastre,
decir y callar.
Una reconciliación
entre mis sirenas
y el mar.