Pablo Alejandro
Poeta adicto al portal
Descubrí en tu mirada, la de dos décadas
una razón para anclarme y mil bellezas juntas,
hacen que las olas dancen y las palmeras tremolen
por la brisa de tu mirar, la que el náufrago busca.
Ojos de un paisaje amazónico, verde espeso.
Verde frondoso que oxigena este mundo.
Entre la corriente de los mares de unos tantos paraísos
nadan, dando al mar su significado de profundo.
Encontré en tu mirada, la de mil bellezas juntas
un espacio donde el sueño no es una quimera,
hay frutos jóvenes como tu contemplación
que denotan que vivo en tiempos de primavera.
Busco esos ojos para encontrar tierra firme,
como un náufrago busco, y ese olor a hembra.
Dopado por tu carne y por tantas soledades
me hacen amar lo que cultivo de tu tierra
una razón para anclarme y mil bellezas juntas,
hacen que las olas dancen y las palmeras tremolen
por la brisa de tu mirar, la que el náufrago busca.
Ojos de un paisaje amazónico, verde espeso.
Verde frondoso que oxigena este mundo.
Entre la corriente de los mares de unos tantos paraísos
nadan, dando al mar su significado de profundo.
Encontré en tu mirada, la de mil bellezas juntas
un espacio donde el sueño no es una quimera,
hay frutos jóvenes como tu contemplación
que denotan que vivo en tiempos de primavera.
Busco esos ojos para encontrar tierra firme,
como un náufrago busco, y ese olor a hembra.
Dopado por tu carne y por tantas soledades
me hacen amar lo que cultivo de tu tierra