Carlos Aristy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Imaginándote.
Yo beso la arquitectura de tus hombros
y la hojarasca de tu boca,
y un agridulce sabor a tamarindo
de tu piel mana por la mía.
Yo me quedo extasiado en tu belleza
contando los destellos de tus estrellas.
Tu silueta, cortada sobre la blanca sábana
y aquella dejadez de las mañanas
Mentiras que yo me cuento cada día,
porque ni la fresa de tu boca,
ni las manzanas de tus pechos,
ni las uvas de tus besos, a mi me rozan
Yo beso la arquitectura de tus hombros
y la hojarasca de tu boca,
y un agridulce sabor a tamarindo
de tu piel mana por la mía.
Yo me quedo extasiado en tu belleza
contando los destellos de tus estrellas.
Tu silueta, cortada sobre la blanca sábana
y aquella dejadez de las mañanas
Mentiras que yo me cuento cada día,
porque ni la fresa de tu boca,
ni las manzanas de tus pechos,
ni las uvas de tus besos, a mi me rozan